Pluma, tintas y papel, son los elementos que utiliza Manolo Fuster para pintar.
Pluma: Instrumento de metal, que se utiliza para escribir y dibujar, en la actualidad las obras de Fuster nos obligan a cambiar esta definición: escribir, dibujar y pintar.
Tinta: Preparado líquido en suspensión coloidal, la denominada tinta china, se emplea principalmente para dibujar al lavado y con plumilla. También para pintar.
Papel: Hoja delgada hecha con fibras vegetales, existe papeles especiales para pintar y podemos elegir: la textura, la absorción y el grosor o gramaje más adecuado.
El pintor Manolo Fuster, tiene mucha fe y una voluntad inquebrantable para realizar, con estos elementos, el procedimiento pictórico.
Con la pluma, de tres décimas de milímetro, hace puntos y rayas.
En la preparación de los colores, queda patente la sutileza del pintor; los personaliza y con líquido aglutinante, rebaja la intensidad y mantiene la fluidez, creando la gama de cada color.
El papel blanco, poseedor de toda la luz, se deja acariciar por los colores limpios y translúcidos.
Con todo, construye la forma, valora la luz, y nos hace evidente la calidad y riqueza de los colores que sus obras irradian.
El artista, necesita trabajar para hacer realidad sus inquietudes, se rasca la barriga o la cabeza y observa qué le pide su cuerpo, qué emoción, sentimiento o vivencia será el origen de su próxima obra. La crea y la hace visible, la elabora y la transforma, algunas las purifica con el fuego y otras las resuelve y acaba. La figura humana y el entorno cultural que la define y configura, son los temas básicos con que Fuster compone y se expresa en sus obras. Él realiza su trabajo con respeto y lo disfruta, nosotros lo admiramos y compartimos con alegría.
El concepto, la ética profesional y la belleza hacen que la obra de M. Fuster sea singular y grandiosa, reconocida y aceptada más allá de nuestras fronteras.
Pepe Biot, pintor





